Para nuestros lectores,
Una responsabilidad que tenemos como periodistas es reportar de acuerdo con las normas éticas. En The Signpost, una forma que hacemos eso es seguir el Society of Professional Journalists’ Code of Ethics (Código Ético de la Sociedad de Periodistas Profesionales), que está guiado por cuatro pilares: buscar la verdad y reportarla, minimizar los daños, actuar con independencia y ser responsables y transparentes.
Estos principios ayudan a formar las decisiones editoriales que hacemos y aseguran que estamos sirviendo tanto a nuestra audiencia como a las personas que nos confían sus historias. Existen para proteger individuos y guiar los reportes que afectan sus vidas y por eso es importante seguir un código de ética.
Este año The Signpost participó en la competencia de “SIN & WIN”, un reto nacional que invita a salas de prensa universitarias de todo el país romper el Código Ético de la Sociedad de Periodistas Profesionales, en un “SIN issue” colaborativo, para tener la oportunidad de ganar $500. Decidimos enfocarnos en esta competencia a través de una Edición del Día de los Inocentes.
Mientras lea esta serie de historias, observa con atención las reglas que rompimos, las chiquitas y las que no son tan chiquitas.
Algunas reglas que rompimos del Código Ético de la Sociedad de Periodistas Profesionales incluyen:
Asumir la responsabilidad del trabajo que se publica. Juntar información correcta y corregir cuando sea necesario. Asegurar que la información sea verdad antes de ser publicada.
Hay que cuestionar la necesidad del público de recibir la información que se publica y buscar un equilibrio entre esa necesidad y los posibles daños o molestias que pueda causar.
Muestra compasión ante aquellos que puedan verse afectados por sus historias, sobre todo cuando se trate de los menores.
Evita los conflictos de intereses en todo momento.
Identificar claramente las referencias. El público tiene derecho a obtener información sobre las referencias para poder valorar adecuadamente su credibilidad y sus motivaciones.
Nunca manipular intencionadamente los hechos o el contexto en ningún contenido escrito, oral o visual.
Aunque la Edición del Día de los Inocentes sea divertido de leer, también es un recuerdo que las normas éticas son importantes. Aseguran que el público reciba información que sea confiable y hacen responsables a las salas de prensa para su comunidad. Sin un código de ético para guiar las decisiones editoriales puede hacer que las problemas pequeñas puedan desarrollarse en graves problemas que promueven la desinformación, precisamente lo que esta edición del Día de los Inocentes pretendía destacar.
Sinceramente,
Liderazgo Editorial Principal, The Signpost
