Los estudiantes de la Universidad Estatal de Weber están lidiando con los efectos de la ley HB 261 de Utah, una ley que elimina los programas de diversidad, equidad e inclusión en las instituciones públicas de todo el estado. En respuesta a la ley, la Universidad Estatal de Weber eliminó los centros y recursos basados en la identidad, sustituyéndolos por el Centro de Éxito Estudiantil, un programa destinado a atender a todos los estudiantes.
Para muchos estudiantes, estos programas eran más que oficinas administrativas. Eran espacios seguros y fuentes de comunidad. El Centro de Recursos LGBTQ+, el Centro Dream, el Centro Cultural Afroamericano, el Centro Cultural Nativo Americano y el Centro Cultural Panasiático atendían a comunidades distintas con necesidades únicas. Los estudiantes utilizaban estos espacios para recibir orientación académica, asistir a eventos culturales, recibir mentoría y, simplemente, como un lugar donde poder estar sin tener que dar explicaciones.
“La clausura de los centros culturales en campus era una pérdida sumamente triste para todos los alumnos. Envió el mensaje de que las comunidades marginales no son bienvenidas”, dijo la alumna de cuarto año Daniela Torres-Roe, quien previamente había colaborado con el Centro de Mujeres del campus. Torres-Roe afirmó que el cierre dificulta a los estudiantes en encontrar recursos relacionados con su identidad y dejaba a muchos sin saber muy bien cuál era su lugar en el campus.
El proyecto de ley 261, aprobado en enero de 2024, limita las oficinas, los programas y la formación en materia de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en los sistemas de educación pública de Utah. El proyecto de ley tiene por objeto eliminar las prácticas discriminatorias basadas en características de identidad personal y garantizar que las instituciones se mantengan neutrales en cuestiones políticas.
La representante Katy Hall, promotora del proyecto de ley de iniciativas de igualdad de oportunidades, afirmó que la legislación protege el diálogo abierto y promueve la igualdad de oportunidades. En una entrevista en YouTube con Cari Bartholomew en su canal @CARI4UTKIDS, titulada “Discutiendo el proyecto de ley HB 261 de iniciativas de igualdad de oportunidades de Utah con la representante Katy Hall”, Hall dijo: “Creo absolutamente en la inclusión, pero no creo en la inclusión a costa de la exclusión”.
La universidad, aunque no estaba obligada legalmente a eliminar los centros basados en la identidad, cumplió con la normativa transformando las antiguas oficinas de DEI en el Centro de Éxito Estudiantil. La antigua vicepresidenta de Acceso y Éxito Estudiantil, Jessica Oyler, afirmó que la División de Acceso y Éxito Estudiantil no se creó para sustituir a la antigua División de Equidad, Diversidad e Inclusión, sino para reunir los servicios de apoyo a los estudiantes.
Oyler dijo que, tras la aprobación de la ley HB 261, la universidad tomó la decisión de eliminar los centros basados en la identidad y reasignar al personal a nuevas funciones, como asesores de orientación, gestores de programas de participación estudiantil o puestos dentro del recién creado Centro de Necesidades Básicas.
El director ejecutivo de Retención y Éxito Estudiantil, Brandon Flores, dijo que la transición fue difícil. La pérdida de espacios basados en la identidad ha tenido un impacto visible en los estudiantes. Para algunos, el cierre significó perder un lugar físico familiar; para otros, los efectos no se notaron hasta que intentaron participar y se dieron cuenta de lo mucho que había desaparecido.
José Barut, estudiante de último año de informática, dijo que la transición le dificultó establecer las conexiones culturales que esperaba encontrar en la Universidad Estatal de Weber. “Pensé que sería fácil conectar con personas asiáticas o filipinas, ya que creía que solo tenía que unirme al club ASIA (Asociación de Participación Estudiantil Asiática) o al club filipino, pero no los encontré por ninguna parte”, dijo Barut.
Barut dijo que sólo interactuaba con el Centro de Éxito Estudiantil porque él estaba más activo en las actividades del campus y grupos. Desde allí, él conoció más estudiantes y asesores.
“El esfuerzo por encontrar servicios de apoyo o defensa relacionados con la identidad ha sido una lucha. Siento que un lugar con la palabra “asiático” en el nombre facilitaría la búsqueda de algo relacionado con mi identidad”, afirmó.
Anayeli Rodríguez, presidenta del Consejo Hispano, describió un notable descenso en la participación de los estudiantes. Rodríguez lleva varios años formando parte del consejo y afirma que ha observado un cambio en la participación a medida que se hacía más difícil promover los programas sin un espacio designado.
El personal del campus también sintió los efectos de la transición. Jess Pleyel, administradora del programa Safe@Weber, afirmó que la reestructuración cambió el funcionamiento de su oficina.
“El cierre del Centro de la Mujer supuso que nuestros antiguos programas y eventos feministas interseccionales tuvieran que interrumpirse”, afirmó. Safe@Weber, que antes se encontraba en el Centro de la Mujer, ahora funciona como un programa independiente.
A pesar de los cambios, Safe@Weber sigue registrando una demanda creciente. “Nuestras cifras relacionadas con la prevención de la violencia y la defensa de los derechos siguen creciendo, incluso con el cambio. El año pasado fue el más activo de nuestra historia en cuanto a defensa de los derechos”, dijo Pleyel. “Nuestros servicios de defensa y prevención de la violencia han sido y siempre serán para cualquier estudiante, personal y profesorado”.
Para estudiantes como Ángela Barradas, estudiante de último año de diseño gráfico, el cambio ha modificado la forma en que se desarrollan los debates en el campus.
Aunque el Centro de Éxito Estudiantil ofrece apoyo general, algunos estudiantes sienten que falta la conexión personal y la representación cultural, una preocupación expresada por un estudiante actual y antiguo educador de pares. El estudiante insistió en mantener el anonimato porque le preocupaban las posibles represalias de la universidad.
“La presencia de los centros DEI y de identidad no se limita a satisfacer una necesidad actual”, dijo el estudiante. “Los estudiantes prosperan cuando pueden mostrarse tal y como son en un entorno que afirma su identidad”.
La universidad se ha esforzado por mantener el compromiso, organizando eventos como la celebración del Diwali y el Mes de la Herencia Hispana.
Mientras la Universidad Estatal de Weber sigue adaptándose a la HB 261, los efectos a largo plazo sobre la cultura del campus siguen siendo inciertos. Algunos estudiantes aprecian el enfoque en recursos académicos más amplios, pero para muchos, la pérdida de los centros basados en la identidad ha dejado un vacío en la comunidad, el sentido de pertenencia y la representación.
Flores dijo que, si bien el apoyo es diferente para cada estudiante, deben saber que pueden acudir al personal y encontrar ese apoyo cuando lo necesiten. “Trabajamos muy duro para darnos a conocer, para que se nos vea en todo el campus”, dijo.